Hace algunos años leí en un libro de zoología acerca del reloj biológico de los animales. Ahí se pretendía explicar de una manera sencilla el porqué una ardilla estaba despierta de día y el porqué un búho lo estaba de noche. En ese entonces lo comprendí y pensaba mucho en el reloj biológico de los seres humanos, que muchas veces debido a la rutina diaria, el trabajo o las costumbres solemos ser “diurnos” o “nocturnos”.
Puedes decir: “y… ¿qué hay con eso?”. Pues bien, hace algunos días imaginé ese reloj biológico a una escala mayor un tanto exagerada y alucinada, a decir verdad. Lo que imaginé es que quizás nosotros, los seres humanos (aunque no tan “humanos” a veces) tenemos un reloj biológico que no sólo dicta nuestros horarios de actividades, sino que también nuestra posición en el espacio-tiempo. (Diablos!! Sí que cada día ando con la cabeza más fregada.)
Es muy probable, por no decir seguro, que pienses que me refiero a la predestinación o a un destino prefijado, puedes tomarlo como desees; yo prefiero verlo así: tengo un reloj que se activó en el momento en que nací y dejará de funcionar con el fin de mi existencia. Y a veces comparo las existencias desaparecidas intempestivamente como momentos en los cuales esos relojes se rompieron o quebraron; las muertes repentinas de las personas, prefiero verlas así.
Pero como conmigo las cosas nos suelen ser tan simples, y creo que ya te vas dando cuenta, observé algo más. Mi reloj está descompuesto. ¿Por qué? Porque se activó muy tarde, creo yo. Y aquí es dónde intervienes tú. Esta pregunta se la he hecho a algunas personas, y ahora va para ti: ¿En qué época y lugar te hubiera gustado nacer (o al menos vivir)?. La primera vez que yo me hice a mí mismo esta pregunta tardé horas en intentar ponerme de acuerdo cuando sería ese espacio y tiempo perfecto, no lo conseguí. Sólo pude estar seguro de que no estoy en el tiempo que me “correspondía”.
Y creo que muchos en determinada ocasión o momento de nuestras vidas hemos dicho preferiría no estar aquí y ahora. Yo estoy seguro. Sólo nos queda… resignación?. Creo que puedes ir más allá, tratar de vivir como en el lugar y la época que preferirías haber existido. Suena desquiciado, lo sé y más de lo normal viniendo de mí. No pretendo que incendies tu ropero y te deshagas de toda tu vestimenta “actual” y te lances a la calle con vestidos de la era victoriana, ni que vayas a la playa con esos trajes de baño de a mediados del siglo pasado que eran la expresión misma del pudor extremo. Sólo que intentes vivir sin que este tiempo y espacio te compliquen la existencia. Difícil labor casi imposible, lo sé.
En ocasiones preferiría vivir en la iluminada época griega, en otros en el apogeo del organizado imperio romano, hay días que desearía estar cuando se construyeron esos colosos de piedra en el Cusco. Hablar de qué lugar me gustaría sería un interminable paseo por la historia. Y tratar de vivir a diario como se viviría en esa época es otra tarea casi imposible. Entonces pongámonos de acuerdo, lees esto de alguien desquiciado y te pide cosas casi imposibles!!! Vaya suerte la tuya. Y es aquí donde interviene mi reloj de nuevo. ¿No te dije acaso que estaba descompuesto?
Es por estos arranques de “imaginación” o desquicio, que algunos consideran que ando mal de la cabeza (y no creo que se alejen mucho de la verdad). Sólo trato de hacer y expresar (lo mejor que puedo, o al menos lo intento) lo que pienso y siento, muchas personas en otras épocas lo han hecho y fueron considerados adelantados o atrasados a su tiempo, y es aquí donde quizás comprendas a lo que me refería al decir que mi reloj anda descompuesto.
Hay una mala noticia, mi reloj anda tan descompuesto que quizás no tenga solución. No creo que el más hábil relojero suizo pueda hacer algo. Quizás está descompuesto porque debió ser así. Es posible, que el presente texto te parezca de lo más desubicado, pero en fin. Como dije en algunas líneas, sólo trato de expresar lo que pienso; lo malo es que aún no sé si es por terapia, gusto o venganza. Pero ambos concordamos que mi mente y mis ideas son muy inquietas y están perturbadas.
Puedo decir con mucha seguridad que mi reloj está descompuesto. No hay solución para él. Sólo me queda esperar a que “le pase algo”, quizás ahí mi mente encuentre tranquilidad. Hasta que vea un Reloj Roto. Mi Reloj Roto. El Reloj Roto.
1 comentario:
Me hiciste esa pregunta ."En qué época y lugar te hubiera gustado nace o vivir?" No la supe responder .No se expresarme .No como tu. Si que es algo malo eh?
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